jueves, 18 de noviembre de 2010
La Presidenta tuvo la culpa
Pero las quebradas no tienen la culpa, ni los ríos, ni las montañas, pues no son agentes autónomos dotados de conciencia o voluntad y, por tanto, tampoco sujetos de ninguna responsabilidad. Muchas veces, la naturaleza se manifiesta expresando sus propios procesos. Pero los casos de los desbordamientos de las quebradas en nuestra región, básicamente se deben a la intervención del factor humano y a la falta de intervención del Estado.
Lo que está pasando en Colombia con los desastres urbanos –y muchos rurales– es fruto de una cadena de delegaciones, negligencias y temeridades de diferentes agentes sociales. En primer lugar –como es característico del Estado colombiano en varios ámbitos– se diagnosticó la incapacidad de las unidades de planeación de los municipios para gestionar el desarrollo urbanístico y se creó un ente privado llamado las curadurías a las que se les asignó esa responsabilidad.
En segundo lugar, teniendo las curadurías toda la potestad para otorgar licencias de construcción se les dejó sin un control efectivo por parte del Estado que permita orientar, vigilar y sancionar las actuaciones de los curadores. Por el contrario, se creó un sistema de remuneraciones (expensas) que es un contrasentido porque estimula la aprobación de licencias y, en sentido contrario, desestimula los controles y las restricciones que debe tener un proyecto de construcción.
En tercer lugar, esta vulnerabilidad institucional –que se agrava cuando hay zonas grises en los planes de ordenamiento territorial– es aprovechada temerariamente por lo negociantes de todo tipo: los dueños de terrenos dudosamente urbanizables, los gestores de proyectos urbanísticos y los comercializadores que pescan incautos vendiéndoles la “naturaleza”.
Al parecer se trata se un círculo virtuoso que suple una deficiencia del Estado, pone a funcionar el mercado con más libertad y, además, le permite enriquecerse a unos señores que son los responsables de todo lo que vemos: urbanizaciones montadas sobre quebradas, construcciones en zonas protegidas, desmantelamiento del bosque que está sobre Las Palmas, cárceles elegantes como la de Los Balsos con la Avenida El Poblado, etc.
Pero cuando llegan las tragedias –pequeña como esta semana en La Presidenta o grande como la de Alto Verde– nadie aparece. O casi nadie. Las familias y los ciudadanos que pagan el precio de la falta de escrúpulos de todos los que están detrás de su apartamento. Y el Estado –o sea, otra vez los ciudadanos– que tiene que cubrir con su presupuesto los daños ocasionados por los desastres “naturales”.
Dejemos a un lado la mitología de las sociedades primitivas. La naturaleza no tiene designios y no es un agente moral. Cada que ocurre un desastre en centro urbano hay que preguntarse seriamente cuáles son las instituciones y los agentes privados que hicieron y dejaron de hacer qué cosas para que el daño haya ocurrido. Así veremos que La Presidenta no tuvo la culpa.
jueves, 11 de noviembre de 2010
El liberalismo de Vargas Llosa
Para los dos primeros, el valor político del escritor peruano reside en que se trata de un liberal. Para Buela, este asunto es adjetivo: lo importante es que se trata de un escritor que reivindica el español como factum metapolítico que impone ya una perspectiva. Ambos juicios son compatibles. En muchos sentidos Vargas Llosa es un ejemplar de lo suramericano –como García Márquez o algún Borges– y su obra basta para demostrarlo.
Y paradójicamente es también muestra de un liberalismo casi puro y muy desarraigado. Hasta el punto de que puede servir de medio de contraste para probar qué tan liberales son nuestros liberales. El examen puede hacerse a través de, al menos, dos libros de artículos políticos del escritor o del seguimiento a sus columnas en El País de Madrid o El Colombiano. Los que no se escuecen por su defensa de la legalización de la marihuana lo harán por concederle razón al Tea Party en su idea de limitar la intervención estatal.
lunes, 1 de noviembre de 2010
¿Por qué Miguel Hernández?
Aparte de una muerte trágica a manos de un régimen político de derecha, que es de las mejores recetas para cierta inmortalidad, el atractivo de Hernández puede ser su temática que pudiéramos llamar de un “bucolismo victimista”: éramos tan pobres y somos tan sufridos. Eso arrebata. Con plena legitimidad en el campo político, con ninguna en el poético.
Sobre todo está esa lírica sencilla y musical que le hace un poeta comprensible, alguien con quien se puede se puede tener una empatía inmediata. Una inmediatez tan aplastante que hace innecesario volver a leer sus poemas. Para eso están –mejorados– por Serrat y podrían estar permanentemente (si alguien los graba) por el grupo de rockeros paisas que musicalizaron una docena en presentación pública del pasado 26 de octubre en Comfenalco.
lunes, 18 de octubre de 2010
Solomon Burke
Al final, poco o nada de eso importa. Lo único trascendente es la música de Burke y, sobre todo, su voz. No fue un compositor significativo –aunque “The price” sea una gran canción. Su atractivo siempre estuvo en la interpretación. Recordado por sus años de gloria en la década de 1960, yo prefiero al cantante de la última década, más único y menos estándar, enriqueciendo las composiciones de intérpretes superlativos como Tom Waits, Van Morrison o Elvis Costello.
Esa reaparición de Solomon Burke en el siglo XXI, además, significó la revalorización del soul y la reincorporación de las voces negras virtuosas (casi un pleonasmo) a los principales canales de difusión de la música popular. Burke aparecía en las filas traseras de una marcha encabezada por John Legend, Alicia Keys, Usher y otros nombres que no sabemos si serán recordados dentro de 20 años.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Posmodernidad como resistencia
El posmodernismo encarna una oposición a la modernidad, principalmente en sus excesos. Una oposición activa y viva manifiesta en los movimientos sociales pacifistas, ecologistas y feministas que son vistos desde la década de 1960como reaccionarios (opositores al progreso) por parte de los modernos radicales. Oposición que se articula hoy contra el eurocentrismo, el pensamiento único, el ocultamiento moderno de la espiritualidad.
Daniel parece enfocarse en la agresión moderna contra los “valores reflexivos”. Estos valores serían: el silencio, la soledad, la lentitud, el escrúpulo, la discreción. Héctor Abad Faciolince (El Espectador, 19.09.10) le añadiría el tiempo, sin el cual la soledad y la lentitud, pierden vigencia.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Cayetano Betancur: Sobre política

Cayetano Betancur
(Copacabana, Antioquia, 27 de abril de 1910 – Bogotá, 31 de enero de 1982).
Filósofo, ensayista y profesor universitario. Catedrático de lógica, metafísica, ética, filosofía del derecho e historia de la filosofía, entre otras asignaturas, durante el periodo en que se inicia la secularización y normalización de la actividad filosófica en Colombia. Su actividad docente la desempeñó en las principales universidades de Medellín y Bogotá. Fundador y director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Colombia, y de la revista Ideas y valores, del mismo claustro. Entre sus libros publicados se destacan Ensayo de una filosofía del derecho (1937, 1959), Introducción a la ciencia del derecho (1953), Sociología de la autenticidad y la simulación (1955), Bases para una lógica del pensamiento imperativo (1968) y Filósofos y filosofías (1969). Otras publicaciones suyas pueden encontrarse en las revistas académicas y en los diarios y semanarios colombianos.
Este volumen de textos de Cayetano Betancur halla justificación suficiente en la relevancia del autor en el discurrir del pensamiento colombiano del siglo pasado, la poca disponibilidad de una parte significativa de su obra y la relativa novedad de la temática que pretende unificar los escritos que aquí se presentan. A propósito de esto último, el editor académico de esta obra ha creído encontrar en la política un campo importante de la reflexión de Betancur, que a veces se traslapa con reflexiones jurídicas y sociológicas, o con estudios sobre obras y autores, pero que también emerge bajo la forma de preguntas propiamente políticas.
Esta obra es la contribución de la Universidad Eafit a los festejos con ocasión del centenario del natalicio de una de las figuras intelectuales más importantes de la filosofía colombiana.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
El malestar en la conciencia
Obviamente, en la conciencia pública todos tenemos alguna participación. Pero hay unos que tienen más responsabilidades, por ejemplo, los medios de comunicación y los representantes populares. Los menciono porque en las últimas semanas ambos han sido protagonistas de hechos que se discutieron poco, pero a mi manera de ver son un síntoma de los males del país.
Todos nos dimos cuenta de la publicación de un nuevo libro sobre Pablo Escobar, firmado por una hermana suya, y destinado a construir otra justificación de los actos que Colombia sufrió durante más de una década. Lo que no se ha contado suficientemente, es que esta empresa tuvo mecenas. Se trata de Felipe López Caballero, hijo y nieto de expresidentes, dueño y jefe de Publicaciones Semana, empresa que publica el tridente de medios impresos más influyente del país.
El señor López publicó el libro y se encargó de publicitarlo, para que el mundo entero recordara que Escobar no era tan malo. Mientras se juzgan los hechos del Palacio de Justicia, financiados por el narcotráfico, y mientras el país sufre todavía los embates de la violencia mafiosa, López arma un tinglado dirigido a limpiarle la cara al mafioso. Bueno. En Colombia es ilegal lavar activos pero no lavar imagen, ¿pero es moral?
Dos semanas después y setenta cuadras al sur, en Bogotá, el Congreso de la República se sentó a elegir los nueve nuevos miembros del Consejo Nacional Electoral. Hay que recordar dos o tres datos relevantes de esta elección. El congreso tiene una mayoría aplastante del 80% de la llamada “unidad nacional”, los únicos partidos independientes respecto a esta mayoría son el Verde y el Polo, y además está el hasta ahora incómodo y cuestionado PIN.
Ni el acuerdo de verdes y amarillos, ni el PIN tenían los votos para alcanzar un asiento en el Consejo. Por lo tanto, quien escogía al noveno miembro no era la propia minoría en competencia sino la mayoría de la “unidad nacional”. Pues bien, el honorable congreso de la nueva época, el emblema de la “unidad” y de la “nación”, escogió al PIN. Dos mensajes quedan claros: la nueva mayoría desconoce a las minorías ciudadanas de personalidad política como la izquierda polista y el centro verde; la nueva mayoría le ha dado reconocimiento a quien hasta la semana pasada fuera apenas su hijo bastardo: el PIN.
Curiosamente, la curul del PIN en el Consejo Nacional Electoral la ocupará un señor de apellido Plata. Yo esperaría que la revista Semana titulara así: “El proyecto de unidad nacional se casa con el PIN”. Semana también podría titular: “El congreso vota por plata”, perdón, “el congreso vota por Plata”. Sarcasmo aparte, mientras en Medellín nos matan las balas del narcotráfico, en Bogotá le tienden la alfombra roja a la élite mafiosa.
Publicado en El Colombiano, 06.09.10.
jueves, 2 de septiembre de 2010
El huracán Lila
El riesgo de los organizadores no era menor. ¿Qué canta Lila Downs? ¿Folklor? ¿Indie fusionado? ¿Simplemente pop? Algunos podían sentirse amenazados de ranchera y otros de rock. Al final, una mezcla de generaciones y gustos muy extraña en Medellín, lo que no deja de ser interesante porque devela cierta apertura musical en una ciudad que ha sido de sordos, tradicionalmente.
Después de 85 minutos de concierto, que parecieron dos horas, por la intensidad, todas las dudas previas perdieron sentido. Lila Downs fue un huracán, con una voz cuyos bajos envidiaría un hombre y los altos una mezzosoprano, buena banda de respaldo y un repertorio que se desplazó por buena parte del paisaje mexicano... ante todo, conmovedor. Los viejos salieron asombrados y los jóvenes eufóricos.
martes, 20 de julio de 2010
Gerald A. Cohen
Si me pareció que la famosa “La teoría de la historia de Karl Marx” (1986) no le hacía ningún homenaje al magisterio de Isaiah Berlin –de quien Cohen fue discípulo en Oxford–, su “Si eres igualitarista, ¿cómo es que eres tan rico?” (2001) me afectó profundamente. El título de esta obra se comprende inmediatamente por el del capítulo final: “Filosofía política y comportamiento personal”.
Cohen rescata la indicación cristiana de que debe existir congruencia entre las convicciones éticas y la conducta individual, y exige que la defensa de una determinada pauta normativa –en este caso el igualitarismo– sea acompañada de actos personales que la satisfagan o sean compatibles con ella. ¡Cómo nos hace de falta un poco de esto en nuestras sociedades!
sábado, 17 de julio de 2010
Cuando volvimos a ser españolistas
En un arranque de fervor, Jorge Barraza afirmó que la grandeza de los países se manifiesta en los triunfos futbolísticos. Una tontería que ya Isaiah Berlin había desmontado: en medio de las peores circunstancias florecen el arte y el talento. España lo ha demostrado. Su equipo gana la Copa en un contexto de crisis económica y pesimismo. Con un empresariado ahogado por la corrupción y una clase política torpe, dedicada a convertir al país en una república bananera.
En este contexto, la selección de fútbol es más un ideal que un reflejo. Una muestra de cooperación, afecto, cordialidad, planeación, seriedad. Todo lo contrario de lo que exhibe el mundo político español, carente de líderes y náufrago en un mar de babosadas. 200 años después hemos vuelto a ser españolistas, pero en fútbol, no en política.
miércoles, 7 de julio de 2010
De dios a porrista
Con el paso del tiempo y mientras Maradona hacía todo lo posible para convertirse en un outsider antipático, el mito fue creciendo gracias a la fuerza argentina en los canales de deportes por cable y al majaderismo criollo. En el colmo, se creó una iglesia y medios serios le hicieron eco a la consigna de que Diego era dios.
Todos los que saben algo de fútbol, pronosticaron la caída de Maradona desde que Julio Grondona –el capo de la Afa– lo nombró técnico. En pleno Mundial algunos se arrepintieron creyendo que el caos argentino era pura creatividad y que tener una divinidad en el banco haría correr a una defensa lenta y torpe y le haría llegar balones a unos buenos delanteros.
Cuando llegaron los alemanes –que no son charlatanes– la farsa quedó a la vista y Maradona pasó su meteórica carrera de dios, técnico, amuleto y mascota para terminar como porrista de un equipo de malos perdedores.
domingo, 4 de julio de 2010
El deseo secreto
La frase tenía el mal sabor de las teorías de la conspiración, pero enseguida quedó claro que lo que latía en el fondo no era tanto el deseo increíble de perder un torneo en el que Brasil siempre es candidato –no en vano esta selección se gana la Copa Mundo una de cada cuatro disputas. Lo que latía en esa mezcla de pronóstico, preferencia, excusa, era otra cosa. “Brasil no puede ganar en Sudáfrica, porque tiene que ganar en el 2014”, continuó.
Apenas se percata uno de que cualquier brasilero cambiaría de buena gana todos los laureles de los próximos cuatro años con tal de dar la vuelta olímpica en casa cuando termine la vigésima Copa Mundo. El deseo secreto de perder en 2010 estribaba en la ilusión de celebrar en casa y olvidar para siempre la tragedia de 1950. Si es así, se debe suponer que el 2 julio –después de la derrota ante Holanda– hubo más suspiros de tranquilidad que pena.
miércoles, 30 de junio de 2010
Ronaldo embelesado
Cristiano se prendió de las pantallas de los estadios surafricanos. Siempre que lo vimos en la cancha andaba lelo mirándose así mismo, con su bella Nike, sus pectorales en forma y su peinado impecable. Particularmente evidente fue el cobro de un tiro libre contra Brasil, que ni yo lo cobro así, pues estaba más pendiente de su imagen multiplicada y sublimada en el panel multicolor. Pronto alguien escribirá la crónica del gol que le metió a Corea, cuando andaba despistado y la pelota le pegó en la espalda y luego le hizo el favor de caerle de frente a seis metros del difunto fusilado arquerito norcoreano.
Quiere poco a sus compañeros Ronaldo pues su fútbol es artesanía individual de velocidad y disparo, quiere poco a Portugal por quien no ha hecho nada en dos mundiales, pero se quiere mucho a sí mismo. Y lo quieren los madridistas -que es suyo- y los españoles a quienes les hizo fácil la vida en octavos.
lunes, 28 de junio de 2010
A cuartos en Rio
Con las horas la temperatura subió hasta 31 grados y todas las gentes se vistieron con el primer y el segundo uniforme de la selección o con algo parecido vinculado con su barrio o con su religión o con su club. Pueden verse camisetas de la selección en las que afinando el ojo despunta el escudo de Santos o el de Vasco. Corriendo de un lado para otro, haciendo lo que hay que hacer para liberar la tarde mientras se fisgonea al probable rival de cuartos que ya sobrepasa a Eslovaquia, las dos de la tarde se congestionan con los preparativos.
Copacabana está tomada por la fanfest de la Fifa y Cocacola, mientras los más discretos se refugian en restaurantes, cafés y tiendas. Las avenidas se vacían y solamente algunos autobuses sin pasajeros cumplen con sus horarios. Chile empuja y la mala leche del hincha se sube hasta que Juan la disipa levantándose detrás de una cortina de Luis Fabiano Fabuloso. Tres a cero... empiezan a sonar pronósticos en la mitad del primer tiempo.
jueves, 10 de junio de 2010
Acerca de la herradura
Dos sugerencias ocasionales sobre la herradura.
Acabo de leer Todos los hermosos caballos de Cormac McCarthy y me queda claro que el mundo de esta novela, de tierras ásperas y caballos salvajes, es claramente un mundo premoral y prelegal. Un mundo con gente pero sin sociedad, donde las leyes son el dinero y el revólver. Donde la única alternativa son la suerte y la piedad. Y una sinceridad extrema que lleva a que después de ser absuelto en juicio, el protagonista visite al juez para decirle que él no es tan bueno como este cree.
Mañana empieza el Mundial, en el que aparte de todos los equipos de negros (incluido Brasil) el único que me simpatiza es el de la Madre Patria. En el fútbol le decimos herradura a la situación en que un equipo encierra al otro contra su propio arco y lo somete a un asedio implacable. Por segunda vez desde que vivo, todos los partidos políticos del país se unen contra un candidato que pronuncia un discurso creíble contra la corrupción. Y todos los opinadores del establecimiento lo consideran sectario, peligroso o tonto. El primer asediado fue Galán; insiste Jorge Orlando Melo en recordarnos esta analogía.
lunes, 7 de junio de 2010
La imagen del tsunami
Es innegable el efecto desmoralizador que se produjo en las elecciones del 30 de mayo, sobre todo porque la diferencia la hicieron la temida pasividad de la mitad del electorado y la terrible eficacia de los operadores políticos. De cara a la segunda vuelta presidencial lo que está por verse –más que algún cambio milagroso en la personalidad y expresión Mockus– es la capacidad de reacción de este sujeto colectivo que emergió en marzo.
Es la hora de reaccionar. De reavivar el entusiasmo, no desde la cresta veloz de la ola sino desde la profundidad de las convicciones y de la claridad respecto al proyecto que se ha venido perfilando alrededor del girasol y las alianzas generadas en las tres principales ciudades del país. El 20 de junio hay que asumirlo como un referendo alrededor de este proyecto.
martes, 1 de junio de 2010
Tres miradas a la primera vuelta
En una serie larga, el domingo se confirmó el resultado de hace cuatro años con los dos primeros puestos para nuevos partidos (U y Polo). La diferencia estriba en que ahora el segundo partido (Verde) sí pasó a la segunda vuelta. Además, los tradicionales partidos conservador y liberal colapsaron. El liberalismo llega a cuatro presidenciales consecutivas derrotado y tres sin llegar a segunda vuelta. Esto representa una reconfiguración radical en el sistema colombiano de partidos.
En una serie media (4 años), el Partido Verde pasa de su práctica inexistencia en un año a ganar el 21,5% del electorado. Cambio Radical sube en votos pero baja en porcentajes, ya que su lista de Senado (no se presentó a las presidenciales) en 2006 obtuvo el 13,36% contra el 10,1% del domingo. Por su parte, el Polo perdió en 4 años más de un millón de votos y pasó del 22 al 9%. El gran ganador es el Partido de la U que en todos los casos se multiplica por cuatro o más.
La serie corta no puede analizarse en términos cuantitativos a no ser que se quieran comparar encuestas de opinión contra votos efectivos. En foro del 21 de abril, planteé las condiciones propicias para cada uno de los dos candidatos con más opciones. A Santos le favorecía una baja participación electoral, una alta intervención gubernamental y la agresión chavista. Los tres fenómenos se dieron: la abstención superó el 50% y quedó distante de la esperada en las encuestas (20 millones) y de la esperada por el Registrador (16 millones). Presidente y gobierno le metieron opinión y maquinaria al proceso. Y el chavismo hizo que en la frontera viva (Norte y Arauca) la votación de Santos superara el 55%.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Banalidad del analista aficionado
No es raro tampoco que sean los más autoritarios. La oratoria clásica y la retórica antigua eran las primeras materias de dominio del político que no admite razonabilidad sino aclamación, que prefiere la frase efectista a la idea profunda, y que además no tiene fisuras en su hablar porque no duda.
A esta banalidad se le suma el afán esteticista de votar por el marginal e impugnar a las dos corrientes mayoritarias que ya configuraron la campaña. Los esteticistas tradicionales se sienten seguros con Vargas Lleras, encarnación ideológica del Frente Nacional, y con Gustavo Petro, heredero de la más tradicional izquierda que cumple 80 años en 2010.
domingo, 23 de mayo de 2010
Decencia y picardía
Esta lloradera que de repente le ha dado a opinadores cotidianamente feroces desconoce dos asuntos importantes. El primero es de marco histórico. Es un hecho el predominio de la cultura de la trampa y del atajo en Colombia. Tan dominante que nadie se perturba por cometer contravenciones mayores como violar las normas de tránsito o hacerle trampa al fisco. El dedo mockusiano se pone sobre una llaga colombiana. Antanas no ha personalizado el diagnóstico.
Pero el otro asunto tiene nombre propio y no de cuenta de Antanas sino de la campaña Santos. Juan Manuel ha hecho una apología pública y repetida de la picardía. En su campaña se usa la voz del Presidente para apoyarlo, se ha generalizado la propaganda negra, estafan a Juanes que apoya la dupla Mockus+Fajardo, plagian los promos de campañas extranjeras, ahora difunden la especie de que Mockus no nació en Colombia. Santos –solo y sin que nadie lo sindique– se ha hecho el portavoz de la picardía.
lunes, 17 de mayo de 2010
Hacer historia
http://www.razonpublica.com/index.php?option=com_content&task=view&id=987&Itemid=159
Ha dejado más claro que la mayoría de los comentaristas cercanos a la dupla Mockus+Fajardo por qué el detalle de las propuestas, el minimalismo de las respuestas en los debates y los resbalones propios de una exposición pública cotidiana no cuentan a la hora de arrimar afecto a una campaña que puede causar una inflexión en el país.
domingo, 16 de mayo de 2010
La bobada de Mockus
Esta reacción al unísono expresa bien uno de los problemas centrales de la política colombiana de los últimos 30 años y la novedad que Mockus y -en su equipo Luis Eduardo Garzón– representa para ella. En Colombia se da una situación: pocos dudan de la posición de los principales dirigentes del Polo y de sus candidatos frente a los grupos armados, pero la mayoría dudamos de la posición del Polo. ¿Por qué? Por su ambigüedad. Porque para no dejarse medir por esta línea de enemistad han preferido callar. Porque en el momento crítico de las marchas del 4 de febrero del 2008 se aislaron de la ciudadanía para no atacar a las Farc y parecer uribistas.
El problema principal de Colombia ha sido la guerra y la justificación de la guerra es un asunto crítico de la política colombiana. La dirigencia del Polo Democrático no entendió que en política lo que importa es lo que aparece. Y cuando la mayoría de los ciudadanos rompieron vigorosa y nítidamente con las Farc, en un río de multitud, el Polo se quedó en la orilla.
Mockus “el bobo” perderá algunos votos. Los “vivos” de la izquierda complaciente con la guerra ya perdieron otra posibilidad de ganar más espacio político. Mientras tanto, los “más vivos” del establishment violento gozarán en silencio y esperarán los frutos de esta polémica.
sábado, 8 de mayo de 2010
Puños y posaderas
Con política de posaderas se entiende la política de sentarse. Esto puede tener muchas connotaciones. Sentarse a pensar, sentarse a hablar. Sentarse es un acto de controlar los impulsos y darse tiempo para meditar las decisiones. Pero sentarse también hace parte de una estrategia de fuerza, como lo retrata el director de cine Akira Kurosawa en la hermosa película Kagemusha.
El tema sirve para interpretar la política del Estado colombiano en este siglo. Hemos tenido dos gobiernos de necesarios y eficaces puños (pocos y con mucho filisteísmo dudan de ello). Mi convicción es que hay que pasar a la política de posaderas en los años que vienen y de ahí la importancia de Antanas Mockus y la masiva comprensión que ha ganado entre los ciudadanos. Al fin, Antanas hizo que las posaderas fueran el factor diferenciador entre la beatería cultural y las nuevas generaciones.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Política inefable
Se equivoca el señor Forero en cuanto a que la gente no le entiende. Sí le entiende, pero no discursivamente. La gente entiende desde hace quince años los símbolos y los mensajes que Mockus propone. Con excepción, claro está, de aquella pirámide que nos hizo abandonarlo en las elecciones del 2006. Lo que pasa es que el analista político moderno es logocentrado, lo que no aparezca en un papel o en un discurso le resulta incomprensible. Ignora el gesto, la postura, el afecto, otros lenguajes.
Cuando Mockus aparece, cuando se sube a una tarima con Fajardo, Garzón y Peñalosa, cuando exhibe su lápiz, cuando invita a que sea la multitud la que haga la campaña, cuando pone un ejemplo simple para ilustrar un problema de Estado y después lo resume con una frase epigramática, cuando hace todo eso está lanzando tantos mensajes como no le caben a un candidato tradicional en un periódico más tradicional todavía.
domingo, 2 de mayo de 2010
El fantasma de la incertidumbre
Germán Vargas Lleras ha salido al quite, repitiendo las frases de Carlos Gaviria. “Es que no se sabe que puede hacer Mockus”, repiten todos nuestros conservadores. No tienen razón. Mockus ha dicho que respetará la Constitución y practicará y promoverá el respeto de la ley. No hay nada menos incierto que esto; no hay nada más cierto que esto en un país donde cada gobernante hace la ley a su medida, aplica la que le gusta y le hace el quite a la que no.
Pero también tienen razón. Si se le compara con los demás candidatos, Mockus es el candidato de la incertidumbre. Y esto simplemente porque los demás ya han tenido décadas gobernando. Entre Sanín, Santos, Pardo y Vargas suman un siglo de estar en el gobierno (sin contar a sus abuelos, tíos y papás). De ellos sabemos con certeza qué harán: lo mismo que han hecho en el pasado. Y no queremos más de eso.
miércoles, 28 de abril de 2010
¿Por qué están aburridos los debates?
¿Qué está pasando? Que los temas fundamentales se quedan por fuera. Y se quedan por fuera por obvios. Crecimiento económico, generación de empleo, cobertura y calidad en los bienes básicos, todos recitan la misma letanía con distinto designador (prosperidad o desarrollo o progreso; justicia social o equidad o lucha contra la pobreza), pero nadie dice cómo lo hará.
La punta de lanza de la marea verde es más obvia todavía: lucha contra la corrupción, cultura de la legalidad, respeto a la vida. Y alrededor de ella hay un vacío. Primero, porque los demás candidatos le hacen el quite por el inmenso rabo de paja que tienen en esos frentes. Segundo, porque Antanas y Fajardo sólo pueden enunciarlos. Su fuerza radica en su ejemplo, su trayectoria, su probidad y eso no se dice con palabras.
lunes, 19 de abril de 2010
Sedimentos 3: Normalidad
Se trató de una situación excepcional, que se prodigó en hechos excepcionales y permitió la aparición de un líder excepcional: amo del arte de la guerra, que parecía saberse los nombres de los 44 millones de colombianos y conocer en persona cada rincón del país. Esa es la era que terminó en 2008 y su herencia es la normalidad.
Ya no estamos en Colombia en una situación excepcional y toda agitación alrededor de que “la culebra está viva” (Gobierno) o que la operación “Renacer” de las Farc es exitosa (alguna oposición), sólo trata de llevarnos de nuevo al molino del estado de excepción.
La normalidad necesita un Presidente normal, que pueda gobernar con un plan de desarrollo y ya no un programa mental; con un gabinete de ministros de primera y ya no secretarios de segunda; con toda la institucionalidad del Estado y no más con la férrea y única voluntad del Ejecutivo central; con la Constitución más que con la necesidad.
Corolario mockusiano: lo más normal es el apego a la norma. Es tan normal que ningún otro candidato presidencial le da importancia a la cultura de la legalidad. Parece una banalidad. Si lo es se trata, como decía Gide, de una “banalidad superior”.
martes, 13 de abril de 2010
Sedimentos 2: La polaridad
A estas alturas, la cosa está clara: fracasaron. La masa electoral les cobró el 14 de marzo y les cobrará más duro el 30 de mayo, al Partido Liberal y al Polo, la pésima oposición que hicieron durante estos ocho años. Los analistas casi nunca pagamos nuestras equivocaciones.
Corolario mockusiano: mucho antes del Uribato, Antanas Mockus se desmarcó del dualismo izquierda/derecha. Interrogado, siempre respondía: depende. Depende del tema, depende de la ocasión. A veces privatizaremos, a veces no. En asuntos sociales, nos acercaremos a la izquierda; en temas institucionales, pareceremos de derecha. En suma, se trata de un asunto estrictamente prudencial.
Recientemente, Antanas puso el ejemplo de la Cinta de Moebius. Pueden buscar en Wikipedia y encontrarán una explicación. El mensaje es que izquierda y derecha siempre dependen de la posición en que uno se ubique. No hay nada esencial en una definición de ese tipo. Puesto que en Colombia, nadie, oficialmente, es de derecha, ni siquiera los conservadores, siempre que se plantee el asunto la perdedora será la izquierda.
La actual coyuntura electoral va hacia confrontaciones respecto a varias sacralidades políticas: la vida es sagrada (Mockus), los recursos públicos son sagrados (Fajardo), la ley es la única regla, la transparencia es un criterio rector. Los políticos tradicionales –incluido el Polo– no creen en nada de esto.
sábado, 10 de abril de 2010
Sedimentos: La politización
Este es un fenómeno muy positivo para la vida democrática, que debiera ser acompañado con mayores esfuerzos cívicos e institucionales para mejorar la información y la comunicación política, así como la formación de líderes en ciudadanos en conceptos y valores políticos, ideologías y elementos constitucionales.
Corolario fajardista: no es cierto que la llave Mockus-Fajardo represente la antipolítica, como pretenden algunos. El planteamiento de Sergio Fajardo ha sido claro. Se trata del ingreso a la política de personas y segmentos de la población que decidieron entrar a la arena política para desarrollar una manera distinta de hacer política y de ejercer la administración pública. La campaña presidencial no es entre la política y la antipolítica, es entre la vieja política y una nueva forma de hacer política.
viernes, 19 de marzo de 2010
Cuba y la izquierda
Y hace un año que, en el entorno criollo, nos chilguetearon ("reaccionarios") a quienes nos opusimos a que con fondos públicos se celebrara el triunfo del dictador, como si de un hecho muy positivo y edificante se tratara.
Les dejo para la reflexión el editorial de El País, que pone las cosas en su lugar.
Leer en: http://www.elpais.com/articulo/opinion/Cuba/izquierda/elpepiopi/20100319elpepiopi_2/Tes
lunes, 15 de marzo de 2010
¿Renunciará el Registrador?
No se trata sólo de los problemas de comunicación, la lentitud en el escrutinio, la confusión en la información presentada o la falta de prioridades para atender las urgencias políticas del momento, que eran las consultas y el Senado. El asunto va más atrás: cambio del proveedor de sistemas, retroceso a la manualidad en el diligenciamiento del listado de electores y los certificados electorales y mal diseño de las tarjetas electorales.
En medio de este caos, el clientelismo -que maneja jurados, testigos y registradores locales- puede (¿pudo?) hacer su agosto. La jornada resultó desalentadora para los votantes y frustrante para los miles de ciudadanos que cumplen la función de jurados, en los que finalmente se limpia muy orondo el señor registrador. ¿Renunciará?
miércoles, 10 de marzo de 2010
El fenómeno
Pues bien, en la introducción al libro, Xavier hace una pequeña enumeración de los grandes ídolos del fútbol brasileño en toda la historia… Amarildo, Didí, Pelé, Falçao, Ronaldo… dice. Ronaldo pierde estatura por la inmediatez de nuestra experiencia, porque vimos cómo se le despedazó la rodilla en una cancha italiana y cómo otros celebraban una Copa Mundial ante su impotencia.
Pero Ronaldo, “O fenómeno”, ganó dos copas mundiales y es el máximo goleador en la historia de este torneo. La excelencia de Ronaldo siempre fue tan sutil como abrumadora fue su potencia. Jugadores activos de este tipo vienen a Colombia cada 20 años y a Medellín cada 100. En Medellín no podremos ver a Ronaldo gracias a la impericia e ignorancia futbolística de algunos administradores. ¡Envidiar a Bogotá!
lunes, 1 de marzo de 2010
Medellín: tregua entre criminales
La opinión pública está al tanto del escándalo que se suscitó y de los ires y venires de comunicados, desautorizaciones y malentendidos. Sin embargo, como suele suceder, lo importante queda sepultado. Entre las cosas que merecen destacarse hay dos: lo que el hecho devela respecto a la criminalidad en Medellín y las tendencias que existen en el país frente a este tipo de gestiones.
Artículo completo aquí: http://www.razonpublica.com/index.php?option=com_content&task=view&id=787&Itemid=161
viernes, 26 de febrero de 2010
El fin del Uribato y los estudios políticos
Por supuesto, también es posible que tal porvenir se frustre. Terminaría mal si prevalecen los abogados y todos los que quieren someter la política al examen de los jueces. Terminaría mal si la estructura conceptual de la política moderna toma un nuevo aire y nos repite los párrafos manidos de los viejos manuales. Terminaría mal si la academia seria se deja desplazar por la farándula que ha disfrazado el posicionamiento político con estudios flojos.
Sería bueno comenzar con una evaluación de lo qué pasó con los pronósticos político-jurídicos sobre la posición de la Corte Constitucional. Resumo las tesis más frecuentes que escuché: la Corte es de bolsillo y está sujeta a la voluntad del Presidente; la Corte es mediocre intelectualmente y baja moralmente (nada que ver con la fundacional Corte magna) y sucumbirá a la presión de las encuestas; el Gobierno intimida y compra, y la Corte es medrosa y vendible.
¿Veremos autocríticas o, al menos, explicaciones? Pronóstico: no damos para tanto; de hecho, muchos de mis amigos ni siquiera me pagarán las viejas apuestas que perdieron en este 26 de febrero.
sábado, 20 de febrero de 2010
La izquierda estética
Contra la sugerencia del título del comentario y de lo comentado, de Azúa hace un esbozo del comportamiento de la izquierda europea durante el siglo pasado y de su impenitente conducta actual. De la alienación de la intelectualidad de izquierda, que banaliza el Holocausto, atenúa el estalinismo, aplaude o al menos "comprende" a la dictadura cubana.
Lo hace con el dolor propio y la verguenza de quien quiere seguir sintiéndose de "izquierda" y, por decoro o gajes de la argumentación, le desconoce cualquier valor intelectual a la derecha. Una buena lección y una muestra del peso del romanticismo en la izquierda: ayer y hoy en la izquierda la ética ha sido nada, la estética todo.
Puede leerse en: http://www.elpais.com/articulo/opinion/favor/memoria/historica/elpepuopi/20100220elpepiopi_4/Tes
viernes, 12 de febrero de 2010
La seguridad en tiempos de histeria
Hay dos posiciones básicas sobre el tema de la seguridad en un mundo altamente inseguro, no sólo en los aspectos civiles sino también en los sociales. La primera la formula el sociólogo alemán Ulrich Beck quien acuñó la afortunada expresión “sociedad del riesgo”. El problema con Beck es que pone la situación en términos de estado permanente de emergencia. De hecho, dice que deberíamos estar sentados en una silla expulsora durante las 24 horas del día.
La otra posición la plantea el sociólogo francés Robert Castel quien se hace consciente de todas las amenazas que existen en el mundo contemporáneo, pero rechaza las posiciones catastróficas. ¿Por qué? Porque los catastrofistas no analizan, hacen consideraciones generales; no comparan, sino que absolutizan; no ponderan, sino que escandalizan. Pero la razón más importante es que “este tipo de discurso mantiene el miedo y conduce a la impotencia y a la resignación”.
Simplificando, llamemos a estas dos actitudes histérica y calmada. Los histéricos, con sus exageraciones y expresiones de desespero aumentan el problema, por la sencilla razón de que tan importantes como son los indicadores objetivos de inseguridad (número y tasas de los delitos de alto impacto), son los indicadores de percepción. Los bandidos dañan los indicadores objetivos, los histéricos dañan los indicadores subjetivos.
Eric Hobsbawm, el magnífico científico social inglés, plantea que toda estrategia de seguridad tiene que basarse en tres elementos equilibrados: fuerza, confianza e información. La fuerza y la información dependen del gobierno (aunque no sólo), la confianza depende de las organizaciones y los líderes de opinión (aunque no sólo). Los histéricos deterioran la confianza, los calmados procuran incrementar la confianza sin engaños. Aunque tenga buenas intenciones, el histérico es más lo que estorba que lo que ayuda.
Terminemos con un poco de filosofía. Inmediatamente después de discutir los asuntos de la guerra, la sedición y la riña, Santo Tomás de Aquino se dedica a estudiar el escándalo. Para el sabio cristiano el escándalo consiste en “las palabras y acciones que inducen a la ruina espiritual”. El histérico siempre cae en la falta del escándalo. Pero, ¿por qué el escándalo produce ruina espiritual? Porque las palabras del escandaloso martillan sobre la conciencia del otro alimentando el miedo, produciendo zozobra, invitándolo a la sospecha permanente, arrastrándolo a la paranoia.
Los histéricos desesperan al ciudadano de la calle y hostigan a la autoridad responsable. Así, menoscaban el capital social, deterioran las posibilidades de la cooperación y debilitan las relaciones sociales.
Publicado en El Colombiano, 08.02.10
sábado, 6 de febrero de 2010
¿Quién lee las encuestas para los diarios?
Lo que dice el estudio es lo mismo que contra viento y marea he venido sosteniendo hace dos años, que las probabilidades de la reelección son mínimas (sólo que Anif lo dice después de que se conoce la ponencia negativa en la Corte Constitucional). ¿De dónde saca El Espectador que Uribe arrasaría? De negar el estudio, de tomar como más probable el escenario menos probable.
A su vez, El Tiempo dice que para la mayor probabilidad (no habrá reelección) el segundo lugar sería para el PDA, pero no cuenta que Anif incluye un escenario de alianza electoral entre el PDA y el liberalismo. Muy cerca dice El Tiempo que está Fajardo, pero El Espectador –dónde no se puede pronunciar este apellido– dice en su lugar que son los “independientes”.
El muy orgulloso periodismo colombiano, representado por los dos diarios más antiguos y aristocráticos del país, pela el cobre cuando hay elecciones y se convierte en agencia de prensa de las campañas. El Tiempo del uribismo transfigurado en Santos, el hijo de la casa; El Espectador del antiuribismo samperista financiado por Santodomingo.
lunes, 1 de febrero de 2010
Obama en el foso de los leones
Fue a decirles tres cosas. Quieren que los americanos tengan puestos o quieren conservar sus puestos, o lo que es lo mismo: están pensando en el país o en ganar votos a punta de demagogia. No soy un ideólogo, si tienen mejores propuestas para resolver los problemas, auditadas por expertos independientes, yo se las acepto. Estamos gobernando un país y los asuntos fundamentales no pueden ser partidistas.
Pocos presidentes han hecho esto en el pasado y está claro que Obama no le teme a la confrontación política, pero sobre todo que siempre tiene en consideración a su enemigo. Los republicanos son un interlocutor, pasible de entrar en compromisos y, en principio, interesado en el destino común de la nación. Una interesante lección para la política de hoy que no sabe habérselas con la enemistad.
jueves, 28 de enero de 2010
Noticias de Tom Waits
Disco: Glitter and Doom Live, doble. El primero canciones en concierto, el segundo de perorata (Tom Tales).
Libro: Barney Hoskyns, Lowside of the Road: A Life of Tom Waits.
Web: el nuevo sitio oficial, de los más completos que conozco, de los pocos que incluye todas las letras. En www.tomwaits.com
martes, 26 de enero de 2010
El Alcalde asediado
Siendo indulgentes digamos que, como es del gusto colombiano, estos colegas estaban exagerando por alguna razón. Exageraciones amparadas en un crecimiento real y preocupante del número de homicidios en la ciudad. En este caso, diré que estos columnistas pecan de “presentismo” o se les olvida el pasado o vivían en Dinamarca y apenas regresan el país. Porque, si se exceptúan los cinco años entre 2004 y 2008, el número de homicidios del año pasado en Medellín es más bajo que el de cualquier otro año desde 1989.
¿Entonces qué pasa? Mi respuesta es que en Medellín pasan dos cosas. La primera es que la criminalidad organizada está reaccionando ante la ofensiva del Estado, la recuperación de la institucionalidad en la ciudad y la pérdida del control ilegal por parte de “Don Berna” y su organización. Esto genera un nivel de violencia que encontró el año pasado algunas condiciones propicias para escalarse.
Es un fenómeno crítico que, sin embargo, no es extraño. Como decía hace poco Mario Vargas Llosa (El País, 10.01.10) hablando del problema del narcotráfico en Occidente, los mafiosos “están aquí para quedarse”. Se trata de una violencia endémica en la que “no importa cuántos capos y forajidos caigan muertos o presos ni cuántos alijos de cocaína se capturen” porque a “los narcos caídos los reemplazarán otros, más jóvenes, más poderosos, mejor armados”. Pasa en México, en Rio, en Calabria. Y la sociedad debe unirse para enfrentar este fenómeno sin la desesperación de los que creen que Medellín puede ser El Vaticano.
Pero lo más grave que pasa en Medellín es precisamente que la solidaridad institucional y política se ha roto. Voy a citar una nota que circula en la red firmada por el periodista de Radio Súper Jorge Luis Cano en la que, después de varios párrafos de insultos contra el Alcalde, dice “que se caiga lo que esté cojo pero que se acabe el bazar de las mentiras y de las cosas inútiles”. Esta es la filosofía de los enemigos del Alcalde: crear el caos en la ciudad, destruir lo ganado en imagen positiva nacional e internacional. En suma, los enemigos del Alcalde se han convertido ya, hoy, en enemigos de la ciudad.
La segunda acepción de asedio que trae el diccionario es “importunar a alguien sin descanso”. La ciudad no está asediada, el que está asediado es el Alcalde y los que los asedian no tienen escrúpulos para afectar la ciudad con tal de golpear a su gobernante.
Publicado en El Colombiano, 25.01.10
miércoles, 20 de enero de 2010
Los 60 del gran llorón
Pero aún así, esto no se puede pasar por alto. Por la sencilla razón de que Waits es uno de los grandes. Siempre hablo de un quinteto de supremos y allí estará él siempre. Pero puede soportar tan bien la presión que, si me lo exigen, entrará también en una trinidad. Llevo 25 años oyéndolo gracias al primer compilado (Anthology, Elektra) que Saúl Álvarez estaba feriando en la 19. Y tenía ya 12 años de carrera desde que grabara Closing Time en 1973.
Waits pasa por ser un gran clown. Incluso, alguien dijo que si Estados Unidos fuera un país de payasos, el gran jefe sería él y no Springsteen. Pero uno no se ríe con sus canciones, al menos no es la primera reacción ni la más común. El arte de Tom Waits es provocar lágrimas por chorros. Otro más dijo –y está más cerca de lo que pienso– que Waits hace tango sin saberlo. Gran payaso o gran llorón, un artista de los grandes… esperamos más discos y desesperamos por verlo en un escenario.
Top Five de canciones (muy provisional):
Tom Traubert’s Blues
Who Are You
All The World Is Green
Long Way Home
Anywhere I Lay My Head
martes, 5 de enero de 2010
Sandro, un grande
Puede gustar mucho o poco, de hecho he preferido a otros sobre él, pero lo que resulta indiscutible es su vigencia en el alma popular. Buen cantante, muy lejos de Raphael; compositor aceptable en su trabajo con Oscar Anderle, muy lejos de Juan Gabriel. Pero con una capacidad excepcional de comunicación sentimental con el público.
En mayo del 2004 pude verlo en el que fue, tal vez, su último concierto en el Gran Rex en Buenos Aires y la atmósfera previa lo decía todo*. No era necesario que hubiera salido al escenario para percatarse del tipo de fenómeno ante el que estábamos. Ha muerto un grande. Un hijo legítimo del rock que emigró a la balada cuando era necesario. Que dejó de imitar a Elvis para construirse un personaje más latino.
Mi Top Five:
Dos solitarios
El hombre que perdió sus ilusiones
Después de la guerra
Pupilas de cielo breve
Sin sentido
* Efectivamente, como contsa en nuestras contraseñas, fue la última función de la última gira ("La profecía") de Sandro, el domingo 16 de mayo del 2004. Nuestras sillas: Fila 25, asientos 121 y 123.
martes, 29 de diciembre de 2009
2-Top Five
Como en la música popular es más importante la cultura que la música propiamente dicha, me parece conveniente dividir el Top Ten de la primera década del tercer milenio en dos partes: la primera, de acuerdo el impacto social y artístico de los álbumes, la segunda por su propuesta musical.
Parte uno:
The Rising – Bruce Springsteen. Nadie en el mainstream produjo tanto y de tanta calidad en la década. Este álbum fue la respuesta al acontecimiento más importante de estos años: el ataque a las Torres Gemelas.
Fíjate bien – Juanes. Nunca antes un artista latino, cantando en español, con temas latinoamericanos, tuvo tanto éxito comercial y social. No hubo continente que se resistiera a la sinceridad del colombiano.
In Rainbows – Radiohead. La banda más importante de los últimos veinte años, revolucionó el uso de la red y marcó una nueva tendencia en la industria sin hacer un solo video.
A Bigger Bang – The Rolling Stones. ¿Mucho indie, fusiones étnicas y voces exóticas? Sus satánicas majestades mostraron la vigencia del rock con toda la obviedad que los caracteriza.
Get Behind Me Satan - The White Stripes. De la mano del artista más prolífico de la década, una revolución desde la tradición.
Parte dos:
Raising Sand – Alison Krauss & Robert Plant. Con la producción de T-Bone Burnett un par de íconos refrescaron la música.
Don’t Give up on Me – Solomon Burke. El regreso del Reverendo para dejar claras las cosas en el soul.
You Are the Quarry – Morrisey. Entre el glamour y la farándula, el cantante de Manchester pone en evidencia todas las imitaciones.
Cuatro caminos – Café Tacuba. La mejor banda de rock de América Latina se expone con un disco delicioso.
The Hours – Philip Glass. Si usted creyó que el drama estaba en la actuación de Nicole Kidman o en la historia de Virginia Wolf estaba sordo. Una banda sonora memorable.jueves, 24 de diciembre de 2009
Es roja otra vez y es la quinta
El desempeño del equipo fue tan magnífico y arrollador que los comentarios aviesos de los habituales antipáticos gratuitos que tenemos en los grandes medios movieron a risa más que a rabia. Y a posteriori, los desatinos de Eduardo Lara se ven mayúsculos pues no supo ver en qué equipos estaban los jugadores que necesitaba la selección para las eliminatorias. Lara no comprendió el valor de los veteranos como Choronta ni de los jóvenes como Jackson… bien retirado esté.
Sueños del balón corrigió algunos errores infantiles cometidos a principios de año y acertó contra pronósticos en la elección de Leonel Álvarez. No porque haya ganado, sino porque recuperó a una leyenda que estaba nublada por otras divisas, la trajo a su lugar original y esto llenó de orgullo a la hinchada y de seguridad a los jugadores.
En muy poco tiempo, Leonel y los jugadores le dan otra oportunidad a la dirigencia de llevar la institución a un nivel alto y estable, con una presencia constante en torneos internacionales y lucha permanente por el título colombiano. Pero, sobre todo, con respeto por la afición.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Obama y la guerra justa
Obama ha expuesto con claridad la tradición intelectual más larga y fructífera de Occidente cual es la de la guerra justa. De contera, ha puesto en entredicho la doctrina moderna europea de la guerra legal que ha puesto a Occidente en un atasco desde la Segunda Guerra Mundial, porque los preceptos de la guerra legal son contradictorios e inservibles.
Tanta o más importancia que su discurso en El Cairo tiene este. Los asuntos planteados son, y deben ser junto a otros, el centro de la reflexión contemporánea sobre la relación entre la guerra y la política. El texto completo puede leerse en: http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=2203698
lunes, 7 de diciembre de 2009
Guerra civil posmoderna
Aplicar categorías schmittianas de política exterior para llegar a ser
kantianos en política interior. Ese es el reto teórico de este libro que no
puede ser leído al margen de situaciones concretas. Su relevancia reside en que
esas sitauciones concretas no son circunstanciales, sino estructurales. Eso hace
de este trabajo un genuino esfuerzo de pensar la politica, de usar al filosofía
política no tanto en exégesis académicas, eruditas o meramente teóricas, sino en
poner la teoría al servicio de los problemas del presente.
José Luis Villacañas, Universidad de Murcia
viernes, 20 de noviembre de 2009
Seminario Berlin
El programa desarrollado fue el siguiente:
Primera Jornada (noviembre 11):
“Isaiah Berlin: An Overview”. George Crowder, Flinders University.
“En pos del ideal. Isaiah Berlin, sobre violencia y política”. Gloria María Gallego, Universidad Eafit.
“Enseñanzas de Isaiah Berlin a un ciudadano de un país andino”. Santiago Montenegro.
Segunda jornada (noviembre 12):
“Agonistic and Culturalist Interpretations of Pluralism”. George Crowder, Flinders University.
“Ni Berlin, ni Rawls”. Francisco Cortés Rodas, Universidad de Antioquia.
“Liberalismo agonista”. Liliana María López, Universidad Eafit.
"Berlin y Mill: Libertad como autorrealización”. Delfín Grueso, Universidad del Valle.
Tercera jornada (noviembre 13):
“An Liberal and Conceptual Interpretation”. George Crowder, Flinders University.
“La política como tragedia”. Jorge Giraldo Ramírez, Universidad Eafit.
“Dos conceptos de pluralismo”. Iván Darío Arango, Universidad de Antioquia.
La grabación en video de cada una de las conferencias, puede consultarse en: http://envivo.eafit.edu.co/conferencias/pregrados/humanidades/IsaiahBerlin.shtml
martes, 10 de noviembre de 2009
Instalación Seminario Berlin
Esa misma pregunta está respondida en uno de los prólogos de los libros del profesor Crowder. Él confiesa que llegó a Berlin a través de sus estudios sobre el anarquismo del siglo XIX. Y cada uno de los ponentes y asistentes a este seminario tendrá sus razones, y seguramente muchas pueden resultar tan inesperadas como estas. Lo único seguro es nuestro pretexto que no es otro que el centenario de su natalicio. Podríamos hablar de algunas situaciones que saturan nuestro entorno y que proyectan nuestras intuiciones hacia las ideas que expone el autor de “Dos conceptos de libertad”, pero tan finas cavilaciones debemos dejarlas al fuero de cada uno, apenas hayan terminado nuestras sesiones.
Alguna persona muy curiosa encontrará que el pluralismo hace parte de la definición misional de esta universidad, pero eso no explica nada por sí mismo. El pluralismo debe poder sostenerse desde plurales teorías y concepciones, aunque habrá muchos aquí que van a sacar a relucir sus mejores argumentos para decir lo contrario, y está bien que así sea. Todo indica, también, que veremos quienes devalúen al buen Isaiah y otros que lo llevemos por senderos poco decorosos. Finalmente, de eso se trata la filosofía y no de la construcción de iglesias teóricas. En la Universidad EAFIT tratamos de hacer algo distinto a los altares paganos de la teoría crítica germana, el posestructuralismo francés, los analíticos ingleses o la filosofía de la liberación, para mencionar algo más criollo.
A mi particularmente me encanta la definición que Isaiah Berlin proporciona de la filosofía política. Ella es, dice, “filosofía moral aplicada a situaciones sociales”[2]. Uno no resucita pensadores medianos y oscuros –como Hamann o Belinsky, por ejemplo– por vanidad intelectual. Algo de eso habrá. Pero ese andar de Berlin por los extramuros de la tradición filosófica y ese afán de rescatar a los vagabundos y mendigos expulsados por los sacerdotes del canon intelectual tiene intenciones muy claras, que no han sido vistas por los ufanos buscadores de sistemas, pero que después de cada lectura y cada discusión quedan más claras.
Es obvio que este seminario pretende promover el estudio de la obra berliniana para ir un poco más allá de la lectura deliciosa y ligera, a la que es tan fácil llegar por esa prosa cálida y encantadora que la distingue. Que así sea.
Antes de iniciar nuestras sesiones, algunos agradecimientos deben expresarse en público. En primer lugar a los conferencistas, que sin hacerse de rogar, acogieron esta invitación. Después al The Isaiah Berlin Literary Trust y, en especial, al doctor Henry Hardy y a la señora Kate Cooper. A Eduardo Posada Carbó, que se moría por venir pero no pudo. A los colegas y estudiantes que silenciosamente cooperan para que esta actividad sea posible. Finalmente al señor Rector Juan Luis Mejía Arango y a Liliana María López, la jefe del Departamento de Humanidades, que alcahuetean estas ocurrencias mías.
[1] “Durante todo el resto de mi vida Herzen ha sido mi héroe”, dice Berlin. Berlin, I. 1993. En diálogo con Ramin Jahanbegloo. Madrid, Anaya & Mario Muchnik, p. 49. Trad. Marcelo Cohen.
[2] Ibídem, p. 69.
viernes, 30 de octubre de 2009
Los vivos y los muertos IV
Herzen se aparta de la reverencia tradicionalista por los muertos y de la creencia supersticiosa en la magnificencia del mundo de los que no han nacido. Por lo primero su crítica del progreso no es nada reaccionaria, por lo segundo se niega al sacrifico que demandan las utopías modernas de cualquier signo ideológico o tecnocrático. Para él no existe ninguna diferencia entre el lema de los gladiadores romanos (“los que van a morir te saludan”) y las exigencias de heroísmo y martirio que los ilustrados occidentales le exigen a los vivos.
Su convicción es clara: “el fin de cada generación es ella misma”. Lo único importante son los vivos. La única dimensión del tiempo que vale la pena es la que cubre una generación, el periodo de una vida humana, a lifetime como dicen los angloparlantes. Ello nos proporciona modestia y metas cercanas. Lo más importante: no permite que se sacrifique a los vivos para hacer que los que no han nacido (y no sabemos si nacerán) vivan mejor.
viernes, 23 de octubre de 2009
Aplausos y asientos
Casualmente, en ese mismo partido los hinchas del Poderoso protagonizamos uno de esos extraños espectáculos de tribuna, siempre insólitos para cualquier estadio del mundo pero posibles en la tribuna escarlata. Nuestro equipo acaba de perder 1-3, de locales, con un partido horroroso de algunos jugadores. Y en un acto espontáneo de masas –después de que los muchachos terminan su reunión en la mitad del campo y empiezan la marcha al camerino– los veinte mil de la noche se ponen de pie y aplauden a sus jugadores vencidos.
No es necesario desplegar el contraste con las turbas que asolan a Laureles cuando empatan, amenazan a los jugadores cuando pierden y cosas peores. Hablar de las reacciones de la plebe que vive del éxito empañaría esa nobleza espiritual que distingue al minoritario pero siempre leal pueblo rojo y que lo ha hecho siempre –desde el origen centenario del fútbol criollo– el mejor.
domingo, 18 de octubre de 2009
Pobre Argentina
El pretexto es Diego Maradona y su gran salto civilizatorio: ya no coge a los periodistas a balazos como en el pasado sino que les suelta un rosario de insultos impublicables y no se arrepiente de ello. Un pretexto para que todo el mundo y media Argentina se sigan preguntando qué pasó con Argentina en el siglo XX, por qué pasó de ser el centro de la cultura latinoamericana y la mayor potencia económica del continente a su condición actual.
Al respecto Marcos Aguinis ha escrito lo que llama un panfleto (“Pobre patria mía”), que más bien es una reflexión apasionada y dolorida, libro precedido por un par de volúmenes titulados “El atroz encanto de ser argentino”. Datos para seguirle la pista al asunto. ¿Por qué ha de ser interesante este tema para un colombiano? Porque los colombianos solemos movernos en una relación ambivalente respecto a los argentinos, una de abierta admiración y otra de bronca, la primera de corazón y la otra de bilis.
lunes, 12 de octubre de 2009
Nóbel banal
Es que el premio que otorga anualmente se mueve en unas esferas de lo más azarosas: unas veces parece un reconocimiento a la caridad (Madre Teresa), los negocios sociales (Yunus) o el ambientalismo (Gore); otras un premio al activismo y al voluntariado que cae en personas casi anónimas de las que después nunca se sabe nada. Muchas otras veces se usa como arma política para molestar al enemigo de Occidente como la Unión Soviética (Sajarov), la Cortina de Hierro (Walesa), China (Dalai Lama).
Ahora el Comité se tapa los ojos y los oídos pero no la boca para darle el Nóbel al bueno de Obama, mientras caen todas las bombas en Afganistán. ¿Por qué? Para tratar de incidir en el futuro, para tratar de que Obama sea Carter. También intentaron que Arafat fuera Gandhi. ¿Será un buen cálculo?
jueves, 8 de octubre de 2009
Los vivos y los muertos III
El marxista Hobsbawm recela del optimismo de Marx respecto a la novedad que traería al mundo el predominio de los vivos con su lujuria de futuro. ¿Cuáles son las continuidades? ¿Cuáles las tradiciones? ¿Cuáles los aprendizajes con que los noveles habitantes se enfrentarán a los problemas? Por supuesto, esa preocupación valida la importancia de la historia (de la filosofía, con más veras). Se dice: ¡cuán útil les hubiera resultado a los líderes políticos mundiales en 1989 unas cuantas lecciones sobre lo que pasó después de la Segunda Guerra Mundial!
Enseguida vienen preocupaciones más prosaicas. Hobsbawm se torna casi malthusiano pensando en un mundo con 10 mil millones de habitantes y la presión que tal masa ejercerá sobre la naturaleza; un mundo en el que Europa, aparte de pequeña, será cada vez más ridículamente minoritaria; un mundo proclive a conflictos insospechados. Sin embargo, tal vez el más grave de todos hoy sea la resistencia europea a aceptar un mundo diferente, que gira sobre otros ejes y tiene otros valores.
domingo, 4 de octubre de 2009
Springsteen y la filosofía
Auxier y Anderson, profesores de filosofía en Southern Illinois University, son los editores del volumen “Bruce Springsteen y la filosofía” y usan esa sentencia como parte motiva en la introducción del volumen. Ellos le atribuyen a Springsteen haberse enfocado en el “el corazón y el alma” que “están más profundamente aprisionados” y que son “más difíciles de encontrar y más difíciles de liberar”, de lo que son mente y cuerpo.
El intento de Springsteen estaría en “el trabajo duro y la decencia básica” como esperanza para el alma, y para el corazón, la “bendición de la familia” y “el arte de la conversación”. El resultado no puede ser asegurado, pero con la música podremos tener un corazón y un alma complacidos. No será una revolución, pero será bastante.
martes, 29 de septiembre de 2009
Five Bruce five
Cuando Bruce Springsteen cumple seis décadas, además de oír uno tras otro todos sus álbumes, uno vuelve a poner los gustos propios en una escala. Escala que era distinta hace veinte años y no sólo por la producción discográfica sino, sobre todo, por lo que pasa en la vida.
¿Los cinco mejores álbumes?
1. Darkness of the Edge of Town (1978)
2. Tunnel of Love (1987)
3. The Rising (2002)
4. Greetings from the Ashbury Park (1973)
5. The Ghost of Tom Joad (1995)
¿Las cinco mejores canciones?
1. The River (1980)
2. Thunder Road (1975)
3. Bobby Jean (1984)
4. I’ll Work for your Love (2007)
5. Hearts of Stone (1977)
sábado, 26 de septiembre de 2009
Bono vox, one Boss
En la gira había una fecha y un lugar inamovibles: 23 de septiembre, New Jersey. La razón la sabían pocos. Bono haría subir al escenario a Bruce Springsteen el día de su 60º. cumpleaños. Lo demás puede ser contingente… que Springsteen cante “She’s the one” y que Bono coree “él es el único” o “él es el uno”.
De U2 sabemos sus deudas con The Clash, “la mejor banda de la historia” según sus palabras. Su devoción hacia Elvis, quien debía arrobar a cualquier niño en la década de 1960. En los últimos años, Bono ya había dado pistas de haber descubierto la magnitud del Boss. Un evangelio poco novedoso el mundo norteamericano y europeo, pero una verdad por descubrir en el trópico.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Teoría contra la reelección
Primero están las razones democráticas. Casi todas favorecen la reelección menos una, más importante por sus consecuencias que en sí misma, y es la de la alternación. Ciertamente la alternación permite refrescar, innovar, ensayar otros caminos, en la gestión pública.
Después vienen las razones liberales. En un país donde el espectro de la confiabilidad se quiebra entre las Fuerzas Armadas y el Presidente de un lado, y el congreso y los jueces por otro, apelar empíricamente al lustre de la división de poderes no parece muy productivo. Sin embargo, la idea de la protección de las minorías y el fortalecimiento de los mecanismos contramayoritarios en tiempos de mayorías aplastantes debe ser un argumento fuerte.
Me gustan más las razones del pluralismo. En un país dividido entre las verdades liberales y las católicas y ahora volcado hacia las verdades del proyecto uribista, el rescate del valor del pluralismo es fundamental. Sacudir a la opinión pública de esta pugna tan aburridora e improductiva entre los pro y los anti puede producir un reverdecimiento entre la intelectualidad y la opinión pública.
Por último están las razones comunitaristas. La segunda reelección amenaza con echar al traste con la unidad del país nacional y el país político. Aquí país nacional es, como en cualquier teoría política respetable, el país que se mueve: los gremios y los sindicatos, los empresarios y los medios, la iglesia católica y los académicos. En medio de la leonera regional esta escisión puede resultar muy nociva para el Estado y la sociedad colombianos.
martes, 1 de septiembre de 2009
Opinadores caricaturescos
Me sorprendió muchísimo que apenas la mitad de los interlocutores se dejaran retar por una insinuación provocadora que puede ser muy productiva para la discusión sobre el papel de los intelectuales públicos en Colombia. A Hommes y Abad, especialmente, se les nota que pensaron antes de sentarse a escribir, que revisaron algún apunte viejo o retomaron alguna consideración que tenían en remojo.
Lo de Yolanda Reyes es un desliz. Uno no puede cabalgar acusando de maniqueísmo un texto que en su primer párrafo anuncia que lo va a hacer es “caricaturizar una caricatura”. Así que opinar sin leer o escuchar bien aquello acerca de lo que se va a tratar es, al menos, una indelicadeza. A Alfredo Molano, cuando declara que “mi distanciamiento de la academia es cada vez mayor”, se le salió lo medieval. Y el señor Valencia, que cree que la mejora en los indicadores de desarrollo humano es incompatible con los pobres de San Juan de Arama, completa un panorama en el que la caricatura sugerida se vuelve realidad.
Debe sonreír Gaviria. Las caricaturas saltaron al papel para darle la razón.
viernes, 28 de agosto de 2009
Tres modos de mirar la política
La manera más tradicional de ver la política ha sido a través de las gafas de la oposición entre derecha e izquierda. Mucho se ha discutido sobre el asunto y en una columna de prensa no se pueden dar muchos argumentos. Baste decir que me parece genial la sentencia de José Ortega y Gasset quien dijo que ser de izquierda o derecha es “una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil”. Son maneras parciales de ver la realidad y formas de simplificación que entierran valores importantes en una sociedad.
Hace 25 años Luis Carlos Galán planteó otra óptica distinta. En una sociedad permeada por el narcotráfico, la corrupción y la quiebra de los valores tradicionales, lo importante era tratar de hacer una política decente. Donde decente significa honesta, transparente y no subordinada a ningún interés criminal. No sé si Galán sabía, pero ya en esos años algunos filósofos políticos empezaron a usar la decencia como una categoría fuerte. Una sociedad decente es la que no humilla a sus ciudadanos, una sociedad decente es la que hace todo lo posible por aliviar el sufrimiento de la gente.
Uno de los mayores pensadores del siglo XX, Norberto Bobbio, propuso otra manera especial de mirar las confrontaciones políticas. Para el maestro italiano lo definitivo es la separación entre extremistas y moderados. Básicamente, los extremistas son los que no tienen escrúpulos para justificar o usar medios criminales para lograr objetivos políticos. Los que se alían con las mafias, los grupos armados ilegales, los que apelan a la violencia abierta o soterrada. Los moderados plantean sus diferencias sin pensar que los demás no puedan tener su propia verdad, están abiertos al diálogo y tratarán de resolver sus disputas sin derramar sangre.
En sociedades donde el orden todavía es precario, como Colombia, las gafas de Galán y Bobbio son más pertinentes que las que sólo sirven para ver a la derecha y a la izquierda. Galán tocó la clave de la política colombiana a fines de los años ochenta y esa clave suponía una lucha contra el clientelismo, la corrupción y el narcotráfico. Después desgraciadamente estos tres problemas se encontraron con los aparatos siniestros de las Farc, los paramilitares y las bandas criminales.
Si entendiéramos esto avanzaríamos mucho y nos quitaríamos de encima a los charlatanes y acusadores gratuitos que andan día a día pegándole a todo el mundo la etiqueta de “izquierdista” o “derechista” para poder sentirse seguros y sabios.
Publicado en El Colombiano, 24.08.09
domingo, 23 de agosto de 2009
Los vivos y los muertos II
“La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos”, sentencia. El espíritu revolucionario consiste en derribar el poder del mundo de los muertos que se expresa en la tradición. Por eso las revoluciones políticas tienen que estar precedidas de una revolución espiritual, de lo contrario toda imposición, todo despotismo que pretenda saltar sobre las circunstancias están condenados a volver a “la inmundicia anterior”. Esta es la sugerencia sobre la cual construyó Antonio Gramsci su atractiva interpretación.
Marx nunca creyó en la idea de reeditar el pasado; esa nostalgia se la deja a los herederos de Rousseau y al reaccionarismo romántico. Es famosa su alusión hegeliana de que la historia sólo se repite como tragedia o comedia. Cierto cinismo le lleva a reconocer que un pasado atractivo puede utilizarse instrumentalmente, falseándolo por supuesto, para apalancar los nuevos procesos políticos. Pero su advertencia es taxativa: “La revolución no puede sacar su poesía del pasado, solamente del porvenir”.
Quienes sólo miran al pasado apenas conocen el mundo de los espectros, pero de lo que se trata es de encontrar los espíritus de la época. En el mundo político la oposición entre vivos y muertos es la lucha entre los espectros y los espíritus.
lunes, 17 de agosto de 2009
Sicología y política
Es más válida si se escribe para un medio colombiano, pues en los últimos años los rasgos síquicos del líder se han vuelto un expediente recurrido, incluso entre opinadores provenientes de la academia. Una cierta impotencia para explicar los fenómenos del carisma y la popularidad casi incondicional en tiempos de la política mediática y la cyberopinión, mezclada con un apasionamiento mal disimulado.
No es que se apele a la tradición de la sicología de masas creada por Gustave Le Bon, apuntalada por Freud y después reformulada magistralmente por Elias Canetti. No. Por lo regular se trata de una manera sutil de convertir el chisme de coctel o de cama en información pública y de insinuar con frases sibilinas lo que no se puede sostener en un debate franco o ante un tribunal.
El uso de los hechos o los signos que podrían explicar una siquis enferma en el gobernante demuestra la admiración torturada del escritor político por el líder, a quien se termina mitificando desde el ataque poco razonable. Y así mismo deja ver la desconfianza que se tiene en la fortaleza de las instituciones sociales, las bondades del sistema político, las exigencias de un mundo interconectado y el juicio del ciudadano.
martes, 11 de agosto de 2009
Estado de excepción regional
Para una vertiente de los estudios políticos, todavía marginal por estos lares, tales equívocos provienen de una ciencia política anacrónica y un sistema de categorías políticas que ha envejecido mal sin que sus usuarios se percaten o se molesten en revisarlas. Una muestra de esta incapacidad es la discusión sobre si Venezuela es una dictadura o una democracia, o la tendencia a especular sobre las condiciones psíquicas de Chávez u otros gobernantes regionales.
Me parece que entre los renovadores del pensamiento político podemos encontrar pistas más útiles. Una está en el concepto de “estado de excepción”. Tal como el pensador italiano Giorgio Agamben lo dice, el estado de excepción representa una especie de zona intermedia entre la democracia y el absolutismo, caracterizada por la suspensión del orden jurídico y la concentración del poder en una parte del Estado. A ello se le puede agregar la creación de una institucionalidad paralela con sello partidario, la generación de un clima de emergencia permanente y la movilización hostil contra los adversarios políticos.
Esto caracteriza claramente los casos venezolano, boliviano y nicaragüense, y en menor medida el de Ecuador. Se trata de estados de excepción prolongados donde la ley pública y general da paso a una arbitrariedad sostenida por un apoyo popular mayoritario y un control fuerte de todos los órganos del poder público. De esta manera el totalitarismo, igual que ocurrió en la Alemania nazi, puede imponerse tras una cuidadosa adaptación a las formas democráticas y un uso calculado de la retórica revolucionaria.
La otra peculiaridad es que estos estados de excepción necesitan alterar la institucionalidad y la gobernabilidad regionales y tratan por todos los medios de crear un estado de excepción en la región. Primero, porque la movilización y el clima de emergencia necesitan la creación de un enemigo externo, que siempre será Estados Unidos en el trasfondo pero que tiene que buscar sus adversarios apropiados, como Colombia, Perú o México. Segundo, para hacer explotar instituciones como la Comunidad Andina o la OEA, poner en cuestión la legalidad internacional y cambiarlas por condiciones favorables a los nuevos poderes.
Algunas de las implicaciones prácticas de este análisis permitirían afirmar que Venezuela, Bolivia y Nicaragua son las puntas de un proyecto político que tiene como aliados a las Farc y a los demás carteles regionales de la cocaína y constituyen el principal factor de desestabilización. Mientras que el potencial beneficiario a mediano plazo es el nuevo poder emergente brasileño que lucha por crear un espacio suramericano bajo su hegemonía. Todo esto en medio de la pasividad de Estados Unidos, la complicidad de Europa occidental y la actividad rusa, china e iraní.
Publicado en El Colombiano, 10.08.09
miércoles, 5 de agosto de 2009
Los vivos y los muertos I
Existe una lucha desigual entre el mundo de los vivos y de los muertos cuya asimetría explica la constancia y la determinación de los vivos por preservar su mundo. El nacimiento y la enfermedad, el autocuidado y el suicidio, la gestión de la propia vida y la biopolítica, las explosiones demográficas y los contragolpes que sufre la soberbia técnica, la fatalidad del replicante y la ilusión del vampiro, todos esos fenómenos expresan la dinámica de aglutinación de la masa de los vivos.
Esa asimetría irreductible, en la que a la larga la muerte siempre triunfa, implica también el respeto hacia el mundo de los difuntos y la voluntad de que esa lucha no llegue al punto de la provocación y la incitación que desate toda la fuerza de los muertos. Mostrarle a quien agoniza un verdadero interés por conservarlo es ganar un poco su benevolencia en el más allá. En nuestra época parece, a veces, que este respeto es apenas un ardid para ganar tiempo en la esperanza de que un objetivo inconfesado e ilusorio de conquistar la inmortalidad pueda conseguirse.
Esta oposición no puede ocultar la existencia de una figura altanera y perturbadora: la del sobreviviente.
domingo, 2 de agosto de 2009
Volver
Así nos llega la mitad de año bajo la tiranía de las vacaciones del norte, la repetición de los capítulos vistos de las series de televisión y la vacuidad de la prensa que también manda su seriedad a la playa. Empieza esa horrible sensación de pensar que la única novedad es el campeonato colombiano de fútbol, el primero del mundo en lentitud y desgano, el más densamente poblado por árbitros incapaces y analistas mediocres.
Hasta que un domingo como cualquiera otro abre su tarde generosa y el sol del poniente pega contra el cemento y los acrílicos de las graderías que empiezan a enrojecerse con la lealtad cierta de las mismas veinte mil almas de siempre, y norte se llena de trapos saturados de x (las x del anonimato, la humildad y la resistencia). Entonces se despierta el sentimiento antiguo y el corazón se levanta y ya no somos nosotros cuando aparece en la cancha una fila india de once muchachos vestidos con la camiseta sagrada.
Es uno de los sentidos que tiene la vida.