viernes, 28 de agosto de 2026

Nolan: señales divinas

En La odisea de Christopher Nolan —dejemos de lado el asunto baladí de si es la misma de Homero— hay dos conversaciones cortas entre Atenea y Odiseo, en dos momentos distintos de la película. En la primera Odiseo pregunta afirmativamente: “¿Por qué no pueden hablar los dioses de manera que los podamos entender?”. En la segunda conversación Odiseo simplemente reprocha: “Ustedes, dioses, no hablan de manera comprensible”.*

La primera respuesta de Atenea se inclina hacia la voz de la naturaleza: “¿Quién no entiende el trueno o el fuego? ¿Quién no entiende la sonrisa de un niño? ¿Quién no entiende una buena cosecha?”. La segunda respuesta se circunscribe al clamor del sufrimiento humano: “¿Quién no entiende el dolor? ¿Quién no entiende la sangre o la muerte?”.

La idea de que la naturaleza habla es antigua y ha sufrido transformaciones desde que Aristóteles elevara el lenguaje de la naturaleza al rango de ley hasta hoy cuando los científicos han desarrollado dispositivos sofisticados para escuchar detalles impensados de las manifestaciones naturales.

Un terremoto como el del 10 de agosto, por ejemplo, le dice cosas diferentes a los geólogos, a los ingenieros sísmicos, a los diseñadores de políticas públicas. Cosas que no todos alcanzamos a entender y que ellos nos pueden explicar. El terremoto habla de un tipo de constructores civiles que medran en el negocio inmobiliario, de las capacidades estatales, de las aptitudes gubernamentales, de solidaridades e indiferencias. También habla la naturaleza cuando anuncia un fenómeno como El Niño y los meteorólogos escuchan, la gente en las ciudades solo piensa en el calor y los nuevos habitantes del campo no captan el mensaje sobre el futuro próximo. 

El sufrimiento, el temor, el silencio de las personas singulares también hablan, pero muchos solo entendemos, si acaso, el momento fugaz, la reacción anecdótica, y perdemos el sentido profundo que hay –dice la Atenea de Nolan- en el dolor, la sangre y la muerte, pues escuchar hoy es difícil: entre tanto ruido las señas divinas se pierden.


* Christopher Nolan (2026). The Odyssey: the complete screenplay. New York: Faber. Traducción propia.


miércoles, 26 de agosto de 2026

Presentación Cátedra Luis Ospina Vásquez 2026

Hace más de dos siglos el pionero de los estudios sociales entre nosotros, José Manuel Restrepo Vélez, terminaba su Ensayo sobre la geografía con un par de anotaciones sobre el deber del estudioso y, por extensión, del intelectual público —la redundancia es intencional— y sobre el riesgo al que se sometía en esta región, en caso de cumplir con esa responsabilidad, con ese valor epistémico y también moral.

Siguiendo el ideal de la Ilustración, el deber consistiría en observar los puntales de la civilización y convertirlos en guías para la orientación de nuestra sociedad, en pauta normativa para un proyecto de nación republicano, orientado a la libertad, la educación y el bienestar, lo cual —decía— no era tarea fácil en un pueblo “tenazmente asido a las costumbres de sus mayores poco ilustrados”.

A Restrepo le pareció, ya en 1809, que una de las mayores dificultades de esa tarea de la dirigencia política e intelectual en esta región era enfrentarse “a los delicados espíritus de muchos antioqueños”, cerrados a toda objeción, sordos a toda crítica; cerrazón y sordera que no permanecen pasivas sino prontas al amago violento, como sabemos al menos desde los tiempos de La marquesa de Yolombó. “El verdadero patriotismo no consiste en tributar a su país vanos y pomposos elogios sino en inculcar verdades útiles”, dijo.

Doscientos años largos después vale la pena preguntarse si la academia y la intelectualidad están cumpliendo con los deberes de la crítica, la inconformidad, la disidencia, máxime en momentos en los que, como creo, Medellín y la región central de Antioquia están sufriendo un retroceso civilizatorio. Tengo mis dudas, muchas dudas. De lo que sí podemos estar seguros, y cada día que pasa nos lo confirma, es que el regionalismo cerril y autocomplaciente, que aquella susceptibilidad que vio Restrepo, vive un momento de paroxismo. Mal ambiente para las ideas, la creatividad, la ciencia y la cultura.

En el marco de la conmemoración de los trescientos cincuenta años de la fundación de Medellín, la Cátedra Luis Ospina Vásquez recibe a dos intelectuales que cumplen ese deber y asumen ese riesgo: Marta Inés Villa y Efrén Giraldo.



miércoles, 12 de agosto de 2026

Suspendido Narrativas Pueblerinas

Narrativas Pueblerinas informa a las comunidades de Andes y Jardín, así como a todas las personas interesadas que, por decisión de la administración municipal, la décima versión Andes: arte, naturaleza, periodismo y nadaísmo NO SE EFECTUARÁ este fin de semana (14 al 16 de agosto) como estaba previsto.

Lamentamos esta decisión tomada a pesar del visto bueno de la inspección de infraestructura al Teatro Municipal y de que los establecimientos comerciales y hoteleros, así como la infraestructura vial y de comunicaciones del municipio están funcionando con normalidad.

Haremos lo posible por programar de nuevo este encuentro de la literatura y el arte, que celebra nuestra región y busca alentar el florecimiento cultural y espiritual de nuestra gente.

¡La belleza es una necesidad básica del ser humano!

Jardín, 12 de agosto de 2026.