viernes, 24 de enero de 2014

Respeto

Después de Space, diciembre y enero, siguieron los colapsos en la ciudad. Colapsó la recolección de basuras en diciembre, algo pocas veces visto en la “tacita de plata”. Ahora colapsó una porción de la banca que sostiene las vías del metro y con ella el trasporte masivo en el sur del valle de Aburrá. Estos últimos merecen que se genere una reflexión sobre el papel de las empresas públicas en este tipo de contingencias. En el centro del problema de las basuras está Empresas Varias y en el del metro, la empresa EMTVA más conocida como Metro de Medellín.

El impacto de estas anomalías sobre la ciudadanía fue grandísimo, con secuelas de diverso tipo sobre la salud, la convivencia, la movilidad, el trabajo y el bolsillo de muchos habitantes del área metropolitana y, entre ellos, muchos de los menos favorecidos. ¿Por qué no doy cifras? Porque no hay. Ese es el primer problema.

Los administradores de estas empresas trataron de subestimar el tamaño del daño y de sobreestimar la eficiencia de sus acciones remediales. Y no hicieron públicos los antecedentes. Ya la prensa nacional había alertado sobre el tema de basuras (“Líos con las basuras, ¿ahora en Medellín?”, Semana, 12.12.13). Y la EMTVA ya sabía que había problemas con la canalización del río.

Ante una ciudadanía respetuosa y comprensiva, calmada en sus denuncias y en sus reacciones, los administradores de Empresas Varias y, sobre todo, del Metro de Medellín han actuado con poca trasparencia, suministrando la mínima información y sin ningún espíritu de autocrítica ni consideración hacia los usuarios y ciudadanos.

Más aún. Las pocas palabras que escuchamos de ellos ofenden la inteligencia. El Gerente de Emvarias dijo que la culpa era de diciembre, pero ¿fue que diciembre se le apareció de improviso? ¿Por qué, si sabe que en diciembre hay más basura, no hizo lo que correspondía? El Metro dijo en un comunicado que no tiene ninguna responsabilidad sobre la banca, pero ¿acaso sus rieles están sobre el aire? ¿Si no tiene responsabilidad por qué le enviaron hace un año al Área Metropolitana un informe sobre “socavación del río”? ¿Y si este informe llegó al Área porque esta dijo que fue un aguacero de la semana pasada?

Los gerentes de las empresas públicas y de los institutos descentralizados son servidores públicos. Manejan organizaciones de las cuales los ciudadanos somos los dueños y nos deben tratar como tales. No hablo solo de respeto en el sentido de la cortesía y de la deferencia que se debe tener para con cualquier ser humano. También en el sentido del respeto que el servidor público le debe al ciudadano común, respeto que debe expresarse en información, explicaciones, reconocimiento de los errores, resarcimiento de los daños. No solo a los jefes que los hayan nombrado o a sus juntas.

El Colombiano, 19 de enero.

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