martes, 1 de febrero de 2011

Rodrigo D No futuro: el álbum

Como señaló en un comentario Iván Darío Cano, basándonos en las cien canciones seleccionadas por Haga la U, el álbum emblemático del rock paisa es el que se editó en 1988 como banda sonora de la película Rodrigo D. No futuro de Víctor Gaviria. El criterio más simple es que ningún álbum tiene más canciones en el listado.

Hay más criterios para seleccionarlo. El vinilo tenía una cara punk (A) y otra metal (B), lo que define las comunidades más arraigadas en la región entre los años 1980 y 1990. Algunas de las figuras más importantes de la escena local de ese entonces están vinculadas al disco: Carlos Mario Pérez “La Bruja” como asesor musical y Mauricio Montoya “Bullmetal”, como asistente. No sobra recordar que el primero era de Parabellum y el último de Masacre.

Además, algunas de las figuras más importantes del futuro inmediato: Ramiro Meneses, baterista y voz de Mutantex, protagonista de la película y después del cine y la televisión nacionales; y Federico López “Habichuela”, guitarra y voz de Ekrión, tal vez el productor e ingeniero de sonido más importante del país (ya habrá ocasión de hablar de él).

El disco original en vinilo, producido por Tiempos Modernos y JJ Mundo, tenía 15 títulos. En 2007, Mad Man Productions presenta una edición en cd con mejor información, pero distinta (16 canciones). Mad Man (Gonzalo Arcila) excluyó los temas “Tu futuro es muerte” y “Blasfemia” de Dexkoncierto y Postmortem, respectivamente (en la cara B original), e incluyó “Niebla y calor” (Ekhymosis), “Podredumbre” (Sacrilegio) y “Existencia putrefacta” (Nekromante). Los argumentos no aparecen por ningún lado.

Lo cierto es que tenemos dos ediciones. Y más historias. Las grabaciones para la selección del disco fueron más abundantes e incluyeron “La bota militar” de Los podridos, que también aparece en el listado.

4 comentarios:

untalgab dijo...

Hace rato no sé de Habichuela... ¿Sabés por dónde anda?

David Vasquez dijo...

Hace mucho tiempo leí un artículo que decía que, según la revista Rolling Stone, el mejor álbum de la década de los ochentas fue London Calling, de The Clash, e inclusive hacían énfasis en que era uno de los discos mejor hechos desde todo punto de vista: Producción, ejecución musical, letras y hasta carátula.
La Rolling Stone sostiene que la mejor placa de los noventas es el Kid A, de Radiohead, aunque muchos otros defiendan el Nevermind, de Nirvana, más por lo que significó que por lo musical (creo yo).
La década posterior según la NME se la ganó Is This It, de The Strokes
Para algunos expertos los siguientes son los más importantes discos de la historia:
1. Sgt. Peppers' Lonely Hearts Club Band-The Beatles

2. Nevermind-Nirvana

3. The Dark Side of the Moon-Pink Floyd

4. A Night at the Opera-Queen

5. The Doors-The Doors

6. Led Zeppelin IV-Led Zeppelin

7. The Joshua Tree-U2

8. Back in Black-AC/DC

9. Are you Experienced? Jimi Hendrix Experience

10. The Police-Synchronicity

11. Hotel California-The Eagles

12. Appetite for Destruction-Guns N' Roses

13. Abraxas-Santana

14. Abbey Road-The Beatles

15. Ziggy Stardust...-David Bowie

16. Beatles [White Album]-The Beatles

17. Ok Computer-Radiohead

18. Sticky Fingers-The Rolling Stones

19. Who's Next-The Who

En nuestro caso (guardando las debidas proporciones), el asunto es serio, porque según lo que hemos repasado, el más importante álbum no es de un artista o banda, ¡sino que es una recopilación de varios!, y encima es un disco visceral y hecho con la uñas. Bueno, tal vez eso sea lo que lo hace más interesante, porque es un fiel reflejo de lo que pasó en el Medellín de esa época.
Aquí Santiago tendría un nuevo reto, indagar sobre cuál es el álbum más importante de cada década o de nuestra historia, pero eso sí, hecho por una banda o un solista.
¡Jm, tamaña tarea, lo veo más complicado!
Hagan sus apuestas señores…

ratatracapampam dijo...

Tienes razón David, tal vez sea necesario analizar nuestra música desde otros parámetros y no compararla con la industria o el mercado internacional. Por lo que ya se ha dicho, evaluar técnicamente a unos grupos que nunca tuvieron ni una guitarra eléctrica y no había dónde aprender a tocar es un absurdo. Un ejemplo fue la grabación de la banda sonora de Rodrigo D, muchas bandas se formaron creo que casi para grabar en esa peli (¿Mutantex puede ser?), y algunas eran muy recientes: NN, No, Los Podridos (algunas de las excluídas en el disco, y no por malas, que lo eran seguro, sino porque los integrantes se negaron a participar en el proyecto, "porque era una caspa", y esas cosas por las que me banderió Santiago)
Con Frankie, el primo Fabio y yo nos reíamos porque cuando salieron los CDs, el primer CD que tuvimos fue el que sacamos en Lorito con Jorge Giraldo (sobre grabaciones caseras de Jorge Ceballos) y lo llevamos a casa prácticamente pa mostralo, porque no teníamos dónde escucharlo, y tuvimos que ir a un amigo pa que no lo grabara en casete.
Pero esas son historias de dinosaurio como nos han dicho por ahí.
Todo este asunto tiene un trasfondo bacano: ¿Porqué querer encontrar esas respuestas de discos importantes y canciones? ¿Qué nos puede traer escarbar en esas raíces y hacer listados y todo eso? REcuperar esa memoria puede ser un ejercicio interesante.

David Vasquez dijo...

Yo recuerdo una banda de punkies de aranjuez que hacían sus propios instrumentos (hechizos), e inclusive se reían porque el futuro estaba no tanto en la música, sino en la próspera empresa de fabricación de guitarras y bajos hechos con palo de guayabo.
Esa es una clara muestra de las desventajas abismales si comparamos nuestra historia musical con otros países latinoamericanos (para no ir muy lejos).
Lo de los estudios de grabación como bien lo menciona el primo Darío, era toda una idea optimista casi irrealizable para esa época.
De ahí el valor que tienen esas grabaciones por muy primarias que suenen hoy.
Lo que me pregunto ahora es lo siguiente:
Si actualmente existen tantas posibilidades como la del "hágalo usted mismo", y todo ese universo que ofrecen las nuevas tecnologías que facilitan la autogestión, sumado al hecho de que conseguir un instrumento hoy, es más fácil que antes, más un montón de etcéteras, ¿cuál es la razón por la cual nuestra escena sigue pareciendo tan indefensa, casi como unos boys scouts, frente a otros circuitos musicales como el de Bogotá por dar un solo ejemplo?
Bueno, habrá quién diga que es que Bogotá es la capital y no sé qué más...
Yo recuerdo que en los noventas, mucha gente en Medellín se llenaba la boca diciendo que eramos la capital del Rock en Colombia (dizque porque aquí existían muchos grupos), pero como dije antes, con muchas limitaciones.
luego vino la moda de otros ritmos que acapararon a gran parte de los jóvenes (ya oyen reggaetón, vallenato y las fiestas las rematan cantando rancheras a grito herido).
Por eso Medellín ya no es buena plaza para conciertos de Rock, y la gente asiste sólo si es gratis, o si un fulanito de la organización los entra, o si se ganan boletas en la emisora.
El panorama después de tantos años no es que sea muy alentador. ¿Habremos evolucionado o todo lo contrario?
¿Cuál es el pretexto para que la cosa no cuaje?